lunes, 30 de junio de 2014

Octavos de final: Operación Suiza





La selección Argentina comenzará mañana martes, en San Pablo, la recta final hacia el gran objetivo: ganar la Copa del Mundo en Brasil. El primer rival que buscará truncar ese sueño es Suiza. En 105.Fútbol analizaremos a continuación el equipo que enfrentará la Albiceleste en los octavos de final.
Los suizos están entre los dieciséis mejores equipos de la competición luego, de clasificar segundos en el Grupo E. Su presentación en Brasil fue con triunfo en tiempo de descuento sobre Ecuador, victoria fundamental para la posterior clasificación. En el segundo partido fue derrotado ampliamente por Francia, para terminar la primera fase ganándole a Honduras.
Ottmar Hitzfeld, DT suizo
Suiza es dirigida tácticamente por el alemán Ottmar Hitzfeld, puesto al que accedió luego de la Eurocopa del 2008. En su anterior experiencia mundialista, en Sudáfrica, el técnico multicampeón con Bayern Münich no pudo pasar la primera fase, pero dio el golpe al ganarle a España en el primer partido.
Varios jugadores de ese plantel se repiten actualmente en tierras brasileras, como es el caso de Benaglio, de Senderos, de Lichtsteiner, de Von Bergen, de Inler y de Shaqiri. Estos dos últimos son los jugadores encargados de la generación de juego, y por ende, los más importantes de su selección.
Hitzfeld también lleva adelante en este proceso una renovación, teniendo en cuenta que la lista se conformó con varios jugadores de menos de veinticinco años. Shaqiri, su mejor carta, se encuentra en un gran momento y viene de convertir tres goles frente a Honduras. El volante tiene 22 años, está jugando su segundo mundial, es de origen albanés y se desempeña en el Bayern de Pep Guardiola.
Shaqiri, la esperanza suiza
El equipo suizo encuentra en el contraataque su táctica predilecta, siendo la zona de los costados del terreno de juego el sector preferido para la  construcción del ataque. Es un equipo voluntarioso en el plano defensivo, pero que asume demasiados riesgos en salir con el balón al pie consumada la recuperación, principalmente desde sus laterales.
Este sistema le permitió a Suiza llegar sin alteraciones al mundial. En las eliminatorias terminó en la primera posición del Grupo E y de manera invicta, producto de siete victorias y tres empates. A lo largo de esos diez partidos convirtió diecisiete goles y sólo le hicieron seis.
Festejos del triunfo 3-0 a Honduras
El país del que es oriundo Joseph Blatter, presidente de la FIFA, está participando de su tercer mundial consecutivo. En Alemania 2006 llegó hasta los octavos de final, donde fue superado por Ucrania. En Sudáfrica 2010 comenzó siendo una de las posibles revelaciones, pero rápidamente fue eliminado en la fase de grupos.
Los suizos irán en busca de clasificarse a los cuartos de final después de sesenta años. Aquel mundial de 1954, en el que fueron locales, quedaron en el camino a manos de unos de las selecciones sensación de esos tiempos, Austria. También alcanzaron dicha instancia en Italia 1934 y Francia 1938, siendo derrotados por Checoslovaquia y Hungría, respectivamente.
Será la segunda vez que la selección Helvética se enfrente con la Argentina en mundiales. El antecedente data del mundial de Inglaterra 1966, con triunfo argentino por 2 a 0. Ese encuentro fue el 19 de julio de ese año, en Sheffield. Los goles fueron obra de Artime y Onega. Completan el historial cinco amistosos, en los cuales Suiza nunca conoció la victoria. Son otras tres victorias argentinas y dos empates. El último partido se jugó en Berna el 29 de febrero de 2012, encuentro que ganó el equipo de Sabella con tres goles de Messi.

Por Marco Iannarelli
@MIannarelli
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viernes, 27 de junio de 2014

Puntaje ideal y un Messi gigante



Primero aplaudo, luego escribo. Leonel Messi, como había hecho con Río de Janeiro y Belo Horizonte antes, hizo que Porto Alegre se rindiera a sus pies. El Astro argentino convirtió dos goles, uno de ellos un exquisito tiro libre, para que Argentina le gane 3 a 2 a Nigeria, la selección se clasifique primero y convertirse él en uno de los goleadores del mundial de Brasil. La mala noticia es la lesión de Agüero, en duda para la próxima fase.
La primera ventaja argentina, Messi
El equipo de Sabella jugó dos partidos en uno mismo. Mostró su mejor versión en ataque con Messi y Di María conectados y con el equipo adelantado y presionando. A los tres minutos de partido Argentina ya ganaba 1 a  0. Pero también, la mejora en el aspecto ofensivo y la decisión de ser total protagonista, llevó al combinado nacional a dejar huecos en el sector donde más dudas tiene, la defensa. Nigeria empató rápidamente, si bien Musa definió perfecto, recibió la pelota muy solo en el área.
La Albiceleste fue vertiginosa, aunque la propuesta de juego quedó a la merced del rigor físico nigeriano. El equipo por primera vez se encontró con un rival que lo ataque, es por eso que se pudo jugar un poco mejor, con espacios. Sobre el final del primer tiempo apareció la maravilla de La Pulga. Había avisado minutos antes, con una buena respuesta de Enyeama, arquero del equipo africano. Otra falta para Argentina, esta vez más cerca. Messi la acomodó, tomó carrera y no le dejó chance alguna al buen guardameta de Las Águilas. Golazo, explosión en Río y otra vez en ventaja.
La magia de La Pulga, gol de tiro libre
La segunda parte trajo consigo rápidamente el empate de Nigeria. Musa nuevamente, tras otra respuesta floja de la defensa argentina. El problema no es estrictamente de los defensores. Hubo un desajuste con la línea del mediocampo, ya que la selección jugó ofensivamente del medio hacia adelante, quedando la defensa lejos de la zona de Mascherano, Gago y Di María. Esto provocó que ante cada recuperación o avance nigeriano, tuvieran metros libres para lastimar la resistencia nacional.
Tres minutos más tarde y acorde con un gran partido, apareció otro gol argentino. Esta vez un impensado, Marcos Rojo. El ex Estudiantes, de correcto mundial, desvió con la rodilla un defectuoso cabezazo de Garay y puso el 3 a 2 para los dirigidos por Sabella. El partido fue disminuyendo la intensidad luego de este gol, más aún con la salida de Messi para que entrara Ricky Álvarez, en una acertada decisión del técnico, evitando riesgos luego de la salida por lesión del Kun.
El 3 a 2, gol de Rojo
Argentina completó la primera fase con puntaje ideal, con un rendimiento de menor a mayor y con Messi como goleador del mundial. Se puede seguir soñando, Di María empezó a calentar motores, la buena aparición de Lavezzi ante la salida de Agüero y jugadores como Romero y Rojo, que  han cambiado la mirada crítica de la hinchada ganándose un voto de confianza. Resta esperar por la recuperación futbolística, clave para el equipo, de Gago e Higuaín y ajustar el aspecto defensivo.
Ahora empieza otro mundial. Claro está que la primera ronda había que jugarla, pero a partir de octavos es otra historia, es ganar o ganar. El martes la Argentina va a jugar contra Suiza, segundo clasificado del Grupo E. El conjunto Helvético es un equipo con criterio, que espera bien y tiene buenos intérpretes para concretar rápidas contraofensivas. Cuentan con Shaqiri e Inler, del Bayern Munich y Nápoli respectivamente, quienes son los responsables de la creación de juego. El equipo de Sabella no tendrá un rival accesible, pero tiene opciones de sobra para doblegarlo y seguir el camino hacia el objetivo final.
Para la estadística, argentinos y suizos se enfrentaron en seis oportunidades, donde estos últimos nunca pudieron ganar. Por mundiales sólo se enfrentaron en Inglaterra ´66, con triunfo nacional por 2 a 0. Estaremos analizando con más detenimiento a Suiza antes del partido del martes, pero por lo pronto, todo el país espera que el historial siga en cero para el equipo europeo.


Por Marco Iannarelli
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miércoles, 25 de junio de 2014

Uruguay, fiel a su historia

Festejo del equipo uruguayo
Cuando todo estaba perdido para Uruguay, apareció la Garra Charrúa. Así como nació este apodo entre los Juegos Olímpicos de París del ´24 y el Sudamericano del ´35 en Perú, La Celeste volvió a hacerle honra a su fama de luchadores y dejó en el camino a Italia.
No pintaba bien la historia para el equipo de Óscar Tabárez. En un partido opaco y aburrido, la selección uruguaya no podía encontrar la ventaja sobre los italianos, que con el empate se aseguraban el pase a octavos de final. Italia, que desde que asumió Prandelli está en una especie de refundación de su estilo de juego, ayer pareció echar por tierra todo lo trabajado y volvió a las mejores épocas del Catenaccio.
Sólo con alguna pincelada del veterano Pirlo y  unas buenas intervenciones del histórico Buffon, a La Azurra le cerraban las cuentas para firmar el empate. Así se fue definiendo el trámite del encuentro, pero una inesperada y justa expulsión de Marchisio, a media hora del final, cambiaría las cosas.
El Maestro recogió el guante y se adelantó en la cancha. Metió al Flaco Stuani por Álvaro Pereyra y luego entró Ramírez por Rodríguez. Uruguay, fiel a su estilo, empezó a inclinar la cancha con más voluntad y corazón que con fútbol.
A nueve minutos para terminar el partido se dio el milagro, así como Alcides Gigghia a once minutos del final decretó aquel Maracanazo del ´50, ahora Godín, medio con la cabeza y medio con la espalda, hizo el tan ansiado gol uruguayo. El zaguero, héroe en Atético de Madrid por hacer goles de esta envergadura, se fue corriendo hacia donde estaban los hinchas Celestes, besándose la camiseta y desatando la locura de todos sus compañeros.
Godín, corriendo hacia sus hinchas
Esta es una nueva página en la historia de Los Charrúas. También es una revancha para Tabárez, quien era el técnico de la selección uruguaya en el mundial de Italia ´90, donde quedaron afuera en octavos de final con los italianos. Finalmente, veinticuatro años después, El Maestro puede sacarse esa espina.
Uruguay ganó el partido y ganó la clasificación. Después de haber perdido en el debut contra Costa Rica, el panorama no era el más alentador teniendo a Inglaterra y a Italia en el horizonte próximo. Con un fantástico Suárez contra los ingleses y jugando con el corazón en la mano ayer, La Celeste sacó su boleto para meterse entre los mejores dieciséis equipos del mundial.


Por Marco Iannarelli
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lunes, 23 de junio de 2014

Segunda prueba, el cerrojo iraní



Dos partidos jugados, puntaje ideal y goles de Messi. La fría estadística es perfecta, hasta previsible para el seleccionado argentino antes de comenzar el mundial. Terminadas dos fechas de la primera ronda, Argentina suma seis puntos. El sábado, la selección ganó un partido que le costó mucho más de lo que hubiese pensado y querido.
Messi, en pleno festejo de gol
En la previa, Irán era el rival más accesible del grupo. Puesto 43 en el ranking FIFA, cuarto mundial en su historia y sin grandes nombres propios, son datos que hacían prever una cómoda victoria argentina. Pero el desarrollo del cotejo fue bien diferente, se ganó, pero se tuvo que esperar hasta que apareciera la figura argentina, Leonel Messi.
La selección asiática planteó un partido dignísimo, excesivamente defensivo sí, pero con armas nobles. Pensado y llevado a la práctica, el equipo del portugués Queiroz, sólo se enfocó en neutralizar los ataques argentinos y aprovechar algún eventual contraataque. Esto último sucedió de manera concreta en tres ocasiones que fueron bien resueltas por Romero, de gran actuación.
Irán fue un duro escollo para el equipo de Sabella. Argentina arrancó bien, queriendo ser agresivo, ganando en el juego aéreo en posición de ataque y haciendo conocer a Haghighi, el arquero persa.
Postal de la marca férrea iraní
De a poco, el combinado nacional se fue alentando y dejó de ser una amenaza para los Príncipes de Persia. De hecho, en algunos lapsos del segundo tiempo, fue Romero el protagonista del partido, respondiendo de manera brillante dos remates de cabeza que hubieran significado un resultado histórico.
Agüero, otra vez desdibujado, volvió a ser recambio para el técnico argentino. Di María intentó pero no pudo, Gago fue uno de los puntos estratégicos de la marca iraní, Higuaín quedo inmerso en la buena tarea de los centrales y Messi, algo fastidioso por la propuesta del rival, entró poco en el circuito de juego.
La selección tuvo que ser paciente. El árbitro Mazic ya había dado cuatro minutos de tiempo suplementario y el empate parecía cosa juzgada,  pero es ahí donde Argentina corre con la ventaja de tener al mejor del mundo. Messi recibió la pelota en la zona que más le gusta, cerca del área y por el sector derecho. Los once jugadores iraníes estaban en posición de defensa, pero Leonel avanzó unos pasos, aceleró frente a la marca de Reza (sí, el único delantero) y sacó un remate imposible para el arquero.
Foto histórica, momento del gol
Fue un golazo, el tercero en mundiales para La Pulga. Explotó el Mineirao, Messi hizo delirar nuevamente a toda la turba argentina en Brasil. El júbilo por semejante gol y por el triunfo permite seguir soñando con este mundial, pero todavía Argentina no ha mostrado todo el potencial que puede desplegar. Irán fue un rival pasivo, que regaló la posesión en busca de lograr un resultado milagroso, algo no muy lejano a la propuesta de Bosnia seis días atrás.
El caudal de juego del equipo es quizás la cuota pendiente en estos dos partidos que pasaron, que seguramente irá apareciendo con el desarrollo del mundial, con rivales que salgan a atacar a la selección y dejen espacios para que ahí sí aparezcan las sociedades entre Messi, Di María, Gago y los delanteros.
Para destacar es que se haya clasificado a los octavos de final y haber ganado ambos partidos sin mostrar la mejor versión. A muchas selecciones les ha costado por demás este mundial, España e Inglaterra han quedado afuera, Italia deberá sufrir con Uruguay y Brasil aún no se aseguró su pase.
Ahora se viene Nigeria, el próximo miércoles. Sabella deberá optar por dar un descanso a algunos jugadores o ir con todo para asegurarse el primer puesto y evitar a Francia. Por su parte, Las Águilas Verdes, se juegan la clasificación en este partido, mirando de reojo el encuentro entre Irán y Bosnia, ya eliminado.  

Por Marco Iannarelli
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jueves, 19 de junio de 2014

Afuera el campeón, ¿Cuál es el futuro de La Roja?



Final en el Maracaná, España quedó eliminada del Mundial. Chile hizo un partido que rozó la perfección, aguerrido, voluntarioso y sin dar por perdida ninguna jugada. La selección defensora del título todo lo contrario, lenta, sin reacción, siendo un espejismo del fútbol de alto vuelo que llenó las retinas de los espectadores desde el 2008 a esta parte.
Desazón en toda España
El equipo español se va de Brasil 2014 antes de jugar el tercer partido. Goleado y humillado por Holanda y superado ampliamente por Chile. Siete goles en contra, sólo uno a favor y de penal. Del Bosque respetó la base que se coronó en Sudáfrica 2010 y en la Eurocopa 2012, salvo algún nombre puntual, como es el ejemplo de Diego Costa.
Quedó demostrado que en el fútbol no siempre pesa la historia. España fue despedazada por una Holanda joven, sedienta de gloria, en gran forma física y con un sistema táctico que sobrepasó y achicó a la mínima expresión la posesión española. Chile, con otros nombres pero con armas similares a las holandesas, también disminuyo al combinado hispánico mediante la presión y el juego vertiginoso.
La Furia llegó a este mundial como lógico candidato, pero también con un plantel conformado por un proceso que data de ocho años, con jugadores el cual su nivel ha mermado en comparación a otros tiempos y que si fueron elegidos para esta competición, es porque la gloria conseguida obligó al entrenador a darles una nueva oportunidad de alzarse con la gloria.
Iniesta, después de la eliminación
En la final de la Copa Confederaciones del año pasado se dejó ver este realismo sobre la selección de España. Esa alarma quizás fue vista como pasajera y por el rival de turno, Brasil. En aquel partido el conjunto de Scolari goleó tres a cero a La Roja, pero el hecho de haber llegado a una instancia definitiva nuevamente, pareció echar por tierra cualquier cimbronazo que demostrara una falta de recambio.
En el plano anecdótico, España ingresa en el desafortunado grupo de selecciones campeonas que quedan afuera en primera ronda al mundial siguiente. Le pasó en dos ocasiones a Italia (1950-2010), a Brasil (1966), a Francia (2002) y ahora el mencionado caso español.
Siempre estuvo relacionada la idea de juego del Barcelona con la del seleccionado. No es casualidad que el equipo Culé haya bajado estrepitosamente su rendimiento, a tal punto que no ha logrado títulos en la última temporada, como consecuencia de un nivel de juego irregular que no es acorde a la última década de primacía barcelonista.
España deberá pensar su futuro
Bajo la conducción de Luis Enrique, nuevo timonel del equipo, el Blaugrana apuesta a una renovación que lo vuelva a poner en las primeras planas. Es a esto a lo que debe apuntar la selección de España, sin dejar de reconocer el tiempo pasado y todos los nombres que han dejado su marca en el combinado nacional que, sin dudas,  son parte del proceso más glorioso de la historia futbolística del país europeo.
Pensando en el futuro próximo aparecen nombres como Isco, Morata, Thiago, Koke, entre otros. Ellos, son una luz en el oscuro panorama que dejó la pronta eliminación del equipo campeón del mundo. Sea con Del Bosque u otro entrenador, España tiene el material para refundarse.

Por Marco Iannarelli
@MIannarelli
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